Gerardo Volpi se refirió al impacto de la situación internacional en el precio de los combustibles y sus consecuencias a nivel local, señalando que se trata de un escenario previsible en el contexto global actual, pero igualmente complejo para todos los sectores.
“Es un impacto general. Se sabía que, en función de lo que está viviendo el mundo, estos resultados iban a llegar”, afirmó, al tiempo que recordó que el gobierno había optado inicialmente por ajustar los combustibles cada 60 días, aunque finalmente volvió al esquema de revisión mensual. En ese marco, indicó que el último ajuste se aplicó tomando el porcentaje máximo previsto, cercano al 7%.
Volpi advirtió además que, de mantenerse las condiciones actuales del mercado internacional y el precio del barril de petróleo, no se descartan nuevas subas en el corto plazo. “Es una situación compleja que afecta a toda la cadena, no solo a la producción o al sector agropecuario, sino a la economía en general”, explicó.
En ese sentido, detalló cómo el incremento en los combustibles impacta directamente en el costo del transporte y, en consecuencia, en los precios de bienes y servicios. “Si sube el transporte, sube todo: desde la materia prima hasta el producto final. Es un efecto en cadena que termina afectando al consumidor”, ejemplificó.
Consultado sobre la realidad de Artigas, Volpi puso énfasis en la particularidad de ser un departamento fronterizo con Brasil, lo que obliga a manejar cuidadosamente la competitividad de precios. “Tenemos una frontera muy dinámica, donde el cruce es permanente, y eso nos exige estar atentos a las diferencias”, señaló.
En ese contexto, indicó que, tras los últimos ajustes, los precios tenderán a equipararse, con diferencias mínimas que dependerán en gran medida de la cotización del real. Sin embargo, destacó como un hecho poco habitual que el precio del gasoil en Uruguay quede por debajo del de Brasil. “Es algo histórico; en más de 25 años es de las pocas veces que ocurre, con una diferencia de unos nueve pesos a favor de Uruguay”, subrayó.
Respecto a la operativa de las estaciones de servicio, Volpi aseguró que no se prevé desabastecimiento de combustible, aunque reconoció que en las últimas horas se registraron quiebres puntuales de stock debido a un incremento significativo en la demanda.
“Hubo mucho movimiento, lo que generó demoras en la reposición. Los camiones, que habitualmente llegan temprano, se retrasaron porque debieron realizar recorridos adicionales para abastecer la demanda”, explicó. Asimismo, recordó que el suministro depende de la logística desde plantas ubicadas en otros departamentos, lo que puede generar demoras en momentos de alta demanda.
Finalmente, llevó tranquilidad a la población al afirmar que no existe riesgo de faltante de combustible, y atribuyó el aumento en la demanda a la preocupación de los usuarios ante posibles subas de precios.